Colombin sigue directamente todas las etapas de producción y comercialización, desde la materia prima hasta la venta del producto acabado, para garantizar máxima calidad y el respeto del medio ambiente en todos los mercados en los que opera, gracias también a un producto - el corcho - reciclable 100%.

El alcornoque: un patrimonio por preservar.

Originario del Europa suroccidental y de África noroccidental, el alcornoque puede alcanzar una altura de aproximadamente 20 metros. Su tronco, cuyo diámetro puede llegar a 1,5 metros, se caracteriza por la típica corteza color amarillo-pardo que luego, después de la saca del corcho, se vuelve rojiza. Los alcornocales mediterráneos, presentes en un área muy limitada, son el hábitat ideal para muchas especies rarísimas de fauna y flora y desempeñan un papel único para el medio ambiente, oponiéndose a la desertificación ambiental y contribuyendo a la fijación del carbono (gracias a la absorbción de más de 14 millones de toneladas de C02 cada año). Por esta razón, la continuidad del sistema de gestión tradicional de dichos recursos ha tenido impacto positivo defendiendo el medio ambiente y contribuyendo a la preservación de la biodiversidad.
La línea de producción del corcho es fuente de trabajo para miles de personas y representa la más importante actividad económica relacionada con la silvicultura en las áreas donde este árbol nace y se reproduce. La extracción del corcho (descorchado y saca del corcho) ha sido por siglos una actividad vinculada con la experiencia y la maestría de los corcheros, que todavía utilizan una técnica que se transmite de padre a hijo.